La petrolera británica BP ha decidido abandonar por completo sus negocios en Rusia tras la invasión de Ucrania, incluyendo la salida del accionariado de Rosneft, donde ostenta un 19,75% de su capital social, y cuyo impacto negativo podría ser de hasta 25.000 millones de dólares (22.400 millones de euros), según ha informado en un comunicado.