La Comisión Europea ha presentado este martes una serie de medidas con las que aspira a movilizar hasta 43.000 millones de euros en inversiones públicas y privadas -de los que 30.000 millones están previstos en el presupuesto europeo y planes nacionales–, con el objetivo de hacer de la Unión Europea una potencia en la producción de semiconductores capaz de cubrir el 20% de la demanda mundial en 2030.