La Comisión Europea ha congelado este miércoles a España 158 de los 10.000 millones del cuarto pago del plan de recuperación tras detectar deficiencias en la aplicación de uno de los objetivos asociados, por lo que sólo recibirá un desembolso parcial, aunque la normativa da al Gobierno margen para subsanar carencias y tener una nueva oportunidad de acceder a esos fondos.