La Comisión Europea ha confirmado este viernes el desembolso de quinto tramo del plan de recuperación y resiliencia para España, que lleva asociados 23.100 millones –8.000 millones en subvenciones y 16.000 en préstamos–, un pago del que Bruselas descontó 1.000 millones por el incumplimiento del Gobierno de dos hitos clave: la subida fiscal al diésel y las inversiones en la digitalización de las entidades regionales y locales.