En este eje
económico -que agrupa a Cataluña, Islas Baleares, Comunitat Valenciana, Murcia
y Andalucía- Castellón cuenta con el segundo peor porcentaje (1,77) de
cotizantes por pensionista, solo superada por Cádiz (1,70), según los datos del
Ministerio de Trabajo y Economía Social. Estos resultados reflejan que la
fuerza laboral es inferior a la que de gran parte de las regiones colindantes y
plantea un desafío para los próximos años para revertir esta tendencia, que
incrementa las dificultades para afrontar la sostenibilidad del pago de futuras
pensiones por parte de Estado.

El umbral para
que la hucha de las pensiones mantenga su equilibrio
presupuestario es lograr 2,5 cotizantes activos por cada pensionista o pasivo,
en opinión de los expertos. Para afrontar este reto, es necesario
«rediseñar parte del Sistema Nacional de Salud, asegurar la sostenibilidad
y solvencia de su sistema público de pensiones, y lograr que las personas en
edades avanzadas tengan una participación cada vez más activa y satisfactoria
en la vida económica y social del país». 

Esta es una de
las propuestas que recoge el informe España 2050. Fundamentos y
propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo, en el que han participado
un centenar de expertos para acercar los retos a los que se enfrenta la
sociedad y economía española en las tres próximas décadas. La calidad de las
cotizaciones y pensiones puede modificar en algunas regiones este contexto.
Valencia (1,88)  se acerca a la media nacional y Alicante (2,02) la
supera, reforzando su valor como referente socioeconómico en la Comunitat.

Los
Graduados Sociales priman los años cotizados