Las patronales CEOE y Cepyme han expresado este jueves su rechazo al incentivo fiscal a las empresas diseñado por Hacienda para compensar la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) por considerarlo una «fórmula trilera» para sustituir la indexación a los contratos públicos, con condiciones «inalcanzables» y que dejaría fuera a la mayoría de las empresas.