El Banco de Rusia ha decidido recortar en 300 puntos básicos el tipo de interés de referencia, que se situará así en el 14%, después de la estabilización de las condiciones financieras en el país y de que el fortalecimiento del rublo y el enfriamiento de la actividad de consumo hayan permitido una desaceleración en las tasas de subida de los precios, lo que deja margen a la institución para continuar bajando el precio del dinero durante el año.