La economía alemana no logra salir de la debilidad económica, lastrada por la debilidad de la industria y las exportaciones, junto con el aumento de los aranceles estadounidenses, por lo que es probable que el producto interior bruto (PIB) se haya estancado, «en el mejor de los casos», en el tercer trimestre de 2025, según señala el Bundesbank en su boletín mensual de octubre.