El Banco Central Europeo (BCE) debe mantener la consideración «simétrica» de su compromiso con la estabilidad de precios en el 2% para reaccionar de manera proporcional a las presiones inflacionarias a medio plazo, garantizando que no reacciona de forma exagerada ante un repunte a corto plazo de las subidas de precios, según ha señalado el economista jefe de la institución, el irlandés Philip Lane.