El Senado de México ha aprobado este miércoles la reforma que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una medida de la que se beneficiará cerca del 65% de la población y cuya entrada en vigor está prevista de forma paulatina hasta la consecución del objetivo en 2030, si bien aun tiene que pasar por la Cámara de Diputados.