El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha apelado a tener «muchísima precaución» con los niveles de déficit, porque «la fiesta se va a acabar» tras varios años «dopados» por Europa, y también ha advertido de la necesidad de revisar los presupuestos para evitar que, «a final de año, salgan unas cuentas bastante peores de las que pensábamos».