Multinacionales del gran consumo, entre ellas Unilever, Procter & Gamble (P&G), Nestlé, Danone, Heineken, Coca-Cola, Pepsico y Primark, y empresas nacionales del sector como Inditex o Deoleo han llevado a cabo ya subidas generalizadas de precios o advierten de que lo harán próximamente en un contexto marcado por las tensiones inflacionistas, con alzas del coste de las materias primas, entre ellas la energía, disparadas a raíz de la guerra de Ucrania.