El ‘holding’ IAG, que engloba Iberia, British Airways (BA), Vueling y Aer Lingus, registró unas pérdidas después de impuestos y partidas excepcionales de 787 millones de euros durante el primer trimestre de este año, lo que supone un descenso del 26,7% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, en un contexto marcado por la crisis sanitaria del Covid-19. Se prevé que, desde el segundo trimestre en adelante, la fuerte demanda de pasajeros impulse la rentabilidad de la compañía.