La guerra en Ucrania tendrá un impacto significativo, a pesar del relativo pequeño tamaño de las economías de los países en conflicto, y podría llegar a restar más de un punto porcentual al crecimiento global, mientras que sumará 2,5 puntos a la inflación, situándola en torno al 6,7%, según ha advertido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).