Los consumidores españoles se muestran más inclinados a pagar un precio más alto por los alimentos en 2022 si estos son sostenibles, en comparación con los alemanes, los británicos o los holandeses, según un informe de McKinsey & Company y EuroCommerce, que dice que esta es una de las tendencias que seguirá en los próximos años el sector de la venta minorista de alimentos.