Los países de la Unión Europea contrarios a limitar el precio de la energía, como Alemania o Países Bajos, se resisten a aceptar las medidas que reclama otro grupo liderado por España para permitir intervenciones temporales en los mercados mayoristas de la electricidad, una opción a la que también la Comisión Europea ha abierto la puerta al incluirla en su propuesta.