La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, se ha mostrado partidaria de dar «continuidad» a los impuestos a las grandes fortunas, energéticas y bancos, que tienen una temporalidad de dos años, y ha afirmado que España todavía necesita que las grandes rentas tengan figuras tributarias que se ajusten «bien» a lo que está pasando en el mundo.