Repsol obtuvo un beneficio neto de 603 millones de euros en el primer semestre del año, lo que representa una caída del 62,9% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, impactado por un escenario marcado por la volatilidad y los menores precios del crudo y márgenes de refino y química, así como por el efecto del apagón eléctrico en la Península Ibérica, que ‘golpeó’ las cuentas de la compañía en 175 millones de euros.