El Banco de Rusia ha decidido subir en 100 puntos básicos la tasa de referencia para sus operaciones, que pasará a situarse en el 9,50%, encadenando así ocho subidas consecutivas del precio del dinero en un intento de contener la escalada de la inflación, que ha superado las expectativas de la entidad, alimentada por el alza de la energía y las tensiones geopolíticas.