Varios miembros del Banco Central Europeo (BCE) muestran su apuesta por que la entidad no modifique los tipos de interés en su próxima reunión del 30 de abril, ante unos efectos económicos del conflicto en Oriente Próximo todavía inciertos, por lo que el banco central podría tomar la decisión de esperar para determinar con mayor precisión el rumbo de su política monetaria.