El Ibex 35 ha finalizado el tercer trimestre del año con un ligero descenso del 0,23% como consecuencia de los vaivenes bursátiles derivados de las dudas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, el enquistamiento del conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento del crudo, que ha espoleado al alza las rentabilidades de los bonos soberanos a nivel mundial.