Renfe ha afirmado que ninguno de los dos recientes accidentes ferroviarios, tanto el de Urda (Toledo) del pasado miércoles como el de Adamuz del pasado 18 de enero, es atribuible a la compañía y ha precisado que las tareas de mantenimiento, conservación y gestión de la infraestructura no le corresponden, ya que se encarga «exclusivamente» de los servicios de transporte de viajeros y mercancías.