El canciller alemán, Friedrich Merz, ha anunciado este lunes una batería de medidas por importe de unos 1.600 millones de euros para aliviar el impacto de la subida de los precios de la energía a raíz del conflicto en Oriente Próximo, incluyendo una bajada temporal del impuesto sobre los carburantes, así como permitir a las empresas abonar una prima de hasta 1.000 euros libre de impuestos para compensar el alza de la inflación.