El índice de precios de consumo (IPC) de China registró el pasado mes marzo una subida interanual del 1%, desacelerándose así tres décimas respecto del mes anterior, mientras que el índice de precios de producción (IPP) repuntó al 0,5%, su primera lectura positiva en 41 meses, como consecuencia del impacto de la subida del petróleo a raíz del conflicto en Oriente Próximo.