El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado que recomprará deuda a largo plazo por valor de 6.000 millones de dólares (5.150 millones de euros) con el objetivo brindar apoyo a la liquidez del mercado de bonos, marcado en los últimos meses por un repunte de los rendimientos que ha llevado a los bonos con vencimiento entre 10 y 30 años a máximos de las últimas dos décadas.