España ha defendido este lunes mantener una «trayectoria exigente» de reducción de emisiones en la reforma del mercado europeo de CO2 (ETS, por sus siglas en inglés), aunque ha reclamado reforzar las ayudas a la descarbonización industrial y evitar que las nuevas obligaciones provoquen el traslado de actividades fuera de la Unión Europea, en un debate entre los Veintisiete marcado por las diferencias sobre el alcance de la reforma y sus consecuencias para la industria europea.