Heineken recortará entre 5.000 y 6.000 empleos durante los próximos dos años, alrededor del 7% de la plantilla global de la cervecera neerlandesa, con el objetivo de impulsar la productividad y ahorrar costes, después de que la multinacional haya informado de una caída del volumen y de los ingresos netos en el ejercicio 2025.