El Instituto de Estudios Económicos (IEE) estima que España ha perdido competitividad fiscal y se sitúa entre los países con peor diseño tributario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), al ocupar el puesto 34 de un total de 38 economías en el Índice de Competitividad Fiscal Internacional 2025, lo que supone un descenso de cinco posiciones respecto a 2018 y la sitúa 11,5 puntos por debajo de la media de la Unión Europea.