La tasa de paro de la eurozona registró el pasado mes de febrero, antes del estallido del conflicto en Oriente Próximo, un ligero repunte, al subir al 6,2% desde el mínimo histórico del 6,1% correspondiente al mes de enero, mientras que, en el conjunto de la Unión Europea se mantuvo estable en febrero en el 5,9% por tercer mes consecutivo.