Larry Fink, presidente y consejero delegado de BlackRock, que este año ejerce como copresidente interino del Foro Económico Mundial, ha defendido la importancia de llevar los debates que desde hace 56 años se celebran en la localidad suiza de Davos a «los lugares donde realmente se construye el mundo moderno», abriendo así la puerta a trasladar reuniones a lugares «como Detroit y Dublín, y ciudades como Yakarta y Buenos Aires».