Los líderes de la Unión Europea han encargado al Ejecutivo de Ursula von der Leyen explorar nuevas medidas de defensa comercial para proteger los intereses del bloque frente a las prácticas desleales de Pekín, si bien han pedido mantener un «diálogo constructivo» con los socios económicos que permita reducir dependencias y reforzar la autonomía estratégica de la Unión.