El mundo se enfrenta a una triple crisis, que afecta al petróleo y al gas, pero también a los alimentos, cuya gravedad va más allá que «las de 1973, 1979 y 2022 juntas», según ha advertido el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, para quien el mundo se adentra en un «abril negro», cuya única solución real es la reapertura del estrecho de Ormuz.