Los precios de la energía aumentarán un 23,6% este año, hasta alcanzar su nivel más alto desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, como consecuencia del impacto de la guerra en Oriente Próximo sobre los mercados mundiales de productos básicos, según la estimación del Banco Mundial en la última edición del informe ‘Perspectivas de los mercados de productos básicos’.