La decisión del Gobierno de subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) antes de fin de año tiene como derivada su exención fiscal en el IRPF, un asunto que ya generó reiterados choques entre PSOE y Sumar esta legislatura y que deberá acometerse mediante una reforma legal que tendrá que aprobarse en la Diputación Permanente o ya en 2027, en el nuevo Congreso que salga de las elecciones del 29 de noviembre.