La Comisión Europea ha concluido de manera preliminar que los servicios en computación de las tecnológicas Amazon y Microsoft –Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure– deben ser designadas como guardianas de acceso (‘gatekeepers’ en la jerga comunitaria) y, por tanto, someterse a las reglas más estrictas antimonopolio de la Ley europea de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés).